La ruta de hoy, para mi…posiblemente, ha sido la más dura y la que mejores vistas
nos ha ofrecido, a parte de las vistas que ofrece la Sierra Salvada en sí, el ver el Unguino desde el Eskutxi es una pasada y sin olvidar el ojo del Unguino…muy recomendable sufrir para llegar a verlo.
Comenzamos buscando nuestro punto de partida, Madaria, tuvimos que usar el gps para poder encontrar estapequeña localidad que está donde el embalse de Maroño y una vez allí buscar un sitio que no molestase en exceso a la gente del lugar, ya que no hay apenas sitio donde aparcar.
Ya desde que comenzamos la excursión, vemos constantemente nuestro objetivo, con su ojo en el centro de la montaña. Empezamos subiendo por una pista por donde tenemos que pasar por 3 puertas, donde en la tercera nos encontramos con un cruce que nos crea muchas dudas por donde seguir, las indicaciones no son nada buenas ya que a derecha e izquierda no nos indica nada y hacia el frente nos encontramos con un hito que nos dice que el camino si es por ahí y a la vez una cruz pintada en un árbol que nos dice que el camino no es por ahí…por lo que tomamos la decisión de seguir recto hacia arriba e ignorar la señal marcada en el árbol.
La rampa es considerable y tras pasar una zona arbolada llegamos a la falda del monte, donde se ve un camino marcado con hitos y por el cual seguimos, para en teoría, hacer la ascensión en zigzag, pero llegó un momento donde el camino ya no estaba pisado y se veían varias pistas más, por lo que fuimos subiendo hacia ellas sin suerte, ya que todas se nos terminaban y cada vez nos íbamos alejando un poco más del objetivo, así que llego un momento donde decidimos subir recto hacia arriba, por donde no habían pisado ni las cabras, la hierba estaba altísima y las rampas eran enormes, se nos hizo duro, muy duro, a unos más que a otros claro está, los únicos que sonreían eran los buitres que nos sobre volaban y que seguro estaban pensando que por donde se han metido esos locos…
Por fin después de un enorme esfuerzo encontramos la pista que ya si nos llevaría al buen camino, nos cambia el terreno y los últimos metros de subida son por roca hasta llegar a una explanada enorme, giramos a nuestra derecha y subimos otra pequeña rampa que nos lleva derechos al ojo del Unguino, una pasada, las vistas a través del ojo son espectaculares y pese a tener su ración de peligro, no nos resistimos a bajar hacia el interior del ojo para ver a través de él desde su interior, bajar a él no muy difícil pero subir de nuevo ya si se complicó más, hay que tener muchísimo cuidado porque un pequeño resbalón puede ser fatídico.
Después de estar un buen rato haciendo fotos y eso, nos dirigimos hacia una cueva que se veía en frente, al inicio de la siguiente subida, ahí paramos para deleitarnos con una magnífica tortilla bañada en aceite del amigo Iñaki…
Una vez cogimos fuerzas subimos al Eskutxi, un rampa fuerte pero no muy larga, por lo que en pocos minutos estábamos arriba. Las vista desde arriba preciosas, pero el mirar hacia el Unguino me pareció fascinante, el ver como a una cima de un monte parecía que le habían implantado un plato enorme fue una pasada…muy recomendable.
Al bajar tuvimos un pequeño susto del compañero Iñaki que se hizo daño en un pie, por lo que bajamos muy tranquilos e intentando buscar un camino bueno para llegar hasta el coche, lo cual no fue posible ya que nos volvió a pasar que todas las pistas que seguíamos se nos terminaban, así que a ratos teníamos que bajar unos metros monte a través.
Aquí os dejamos un pequeño vídeo de la excursión de hoy:
Lo que tiene que hacer el Margaretto es comprarse unas botas nuevas y donar las que tiene al Club de Montaña de Santurtzi
ResponderEliminar